SERVICIOS


Cómo podemos ayudarle

¿En qué momento de la operación se encuentra?

Cada operación se aborda de forma distinta según el lugar que se ocupe en ella. No es lo mismo valorar una adquisición que preparar una venta: las preguntas que hay que responder, los riesgos que hay que anticipar y la información que hay que tener lista son diferentes en cada caso.

Cada adquisición plantea una pregunta esencial: ¿estoy tomando la decisión correcta?

Una Due Diligence Financiera proporciona información. Nuestro trabajo consiste en ayudarle a comprender qué implicaciones tiene esa información para la inversión que está valorando.

Analizamos la calidad de los resultados, la generación de caja, el capital circulante, la deuda neta y aquellos factores que pueden afectar a la evolución del negocio, el valor de la empresa o a las condiciones de la negociación. El objetivo no es identificar el mayor número posible de incidencias, sino distinguir aquellas que realmente pueden cambiar una decisión de inversión.

Lo que obtiene el comprador
  • Una visión independiente de la realidad económica del negocio.
  • La identificación y priorización de los riesgos relevantes.
  • Una valoración objetiva del impacto económico de los principales hallazgos.
  • Argumentos sólidos para negociar precio, mecanismos de ajuste o garantías.
  • Mayor confianza para decidir si seguir adelante, renegociar o desistir de la operación.

Preparar una empresa para su venta significa anticiparse a las preguntas que formularán los potenciales compradores.

Una Due Diligence de Venta permite identificar previamente los aspectos que pueden generar incertidumbre, preparar la información financiera y afrontar el proceso con mayor transparencia y credibilidad.

El resultado es un proceso más eficiente, con menos sorpresas durante la negociación y una mayor capacidad para defender el valor de la compañía.

Lo que obtiene el vendedor
  • Mayor preparación antes de iniciar el proceso competitivo.
  • Reducción del riesgo de incidencias en fases avanzadas.
  • Mayor confianza por parte de compradores e inversores.
  • Información financiera preparada para responder con rapidez.
  • Mejor capacidad para sostener el valor de la operación.

Necesita respuestas sobre un aspecto concreto de la operación

No todas las operaciones requieren una Due Diligence completa. En ocasiones, la decisión depende de cuestiones muy específicas que pueden analizarse de forma independiente.


Calidad de los
Resultados

Evaluamos si el EBITDA refleja la capacidad recurrente de generación de resultados.

Revisión del Capital Circulante

Determinamos el nivel normalizado de capital circulante y su impacto en el precio.

Revisión de la
Deuda Neta

Analizamos los elementos que deben incorporarse al cálculo de la deuda neta.

Ajustes al precio
de compra

Asesoramos en la revisión de mecanismos de ajuste de precio.

Información Financiera

Preparamos información financiera estructurada para procesos competitivos.

Información de Escisión
de negocios

Elaboramos información financiera para operaciones de segregación de negocios.

Coordinamos nuestro trabajo con el de otros profesionales

Coordinamos nuestro trabajo con los especialistas de las áreas fiscales, legales, laborales, comerciales, tecnológicas o ESG que llevan a cabo la Due Diligence relativa a esas áreas, con objeto de identificar cualquier posible impacto cruzado entre los diferentes ámbitos de análisis y, en concreto, el impacto financiero que los hallazgos en dichas áreas puedan tener.

Nuestra prioridad

No medimos el éxito de un proyecto por el número de páginas del informe.
Lo medimos por la utilidad de nuestras conclusiones para quien debe decidir una inversión, negociar una adquisición o preparar la venta de su empresa.
Porque una Due Diligence sólo aporta valor cuando ayuda a tomar una mejor decisión.

Cómo trabajamos

Una Due Diligence rigurosa requiere una metodología sólida. Pero la metodología, por sí sola, no aporta respuestas. Las respuestas surgen cuando la información se interpreta con experiencia, capacidad de juicio e implicación personal.
Nuestro objetivo no es entregar un informe. Es ayudar al cliente a comprender qué significan los hallazgos y cómo pueden influir en su decisión.

Preguntas antes de una adquisición o una venta

Lo antes posible una vez firmada una carta de intenciones en el caso de una Due Diligence de compra, o en el momento de decidir una desinversión en el caso de una Due Diligence de venta. Cuanto antes se identifiquen los aspectos relevantes, mayor será la capacidad para negociar y reducir incertidumbres.

Sí. La auditoría verifica las cuentas; la Due Diligence analiza cómo determinados aspectos pueden afectar al valor de una operación y a la decisión de invertir.

Lo importante no es sólo detectarlos, sino comprender su impacto y decidir si conviene renegociar el precio, modificar condiciones o solicitar garantías.

Depende del tamaño de la empresa y del alcance del trabajo. Habitualmente entre tres y seis semanas.