SERVICIOS
Cómo podemos ayudarle
¿En qué momento de la operación se encuentra?
Cada operación se aborda de forma distinta según el lugar que se ocupe en ella. No es lo mismo valorar una adquisición que preparar una venta: las preguntas que hay que responder, los riesgos que hay que anticipar y la información que hay que tener lista son diferentes en cada caso.
Necesita respuestas sobre un aspecto concreto de la operación
No todas las operaciones requieren una Due Diligence completa. En ocasiones, la decisión depende de cuestiones muy específicas que pueden analizarse de forma independiente.
Calidad de los
Resultados
Evaluamos si el EBITDA refleja la capacidad recurrente de generación de resultados.
Revisión del Capital Circulante
Determinamos el nivel normalizado de capital circulante y su impacto en el precio.
Revisión de la
Deuda Neta
Analizamos los elementos que deben incorporarse al cálculo de la deuda neta.
Ajustes al precio
de compra
Asesoramos en la revisión de mecanismos de ajuste de precio.
Información Financiera
Preparamos información financiera estructurada para procesos competitivos.
Información de Escisión
de negocios
Elaboramos información financiera para operaciones de segregación de negocios.
Coordinamos nuestro trabajo con el de otros profesionales
Coordinamos nuestro trabajo con los especialistas de las áreas fiscales, legales, laborales, comerciales, tecnológicas o ESG que llevan a cabo la Due Diligence relativa a esas áreas, con objeto de identificar cualquier posible impacto cruzado entre los diferentes ámbitos de análisis y, en concreto, el impacto financiero que los hallazgos en dichas áreas puedan tener.
Nuestra prioridad
No medimos el éxito de un proyecto por el número de páginas del informe.
Lo medimos por la utilidad de nuestras conclusiones para quien debe decidir una inversión, negociar una adquisición o preparar la venta de su empresa.
Porque una Due Diligence sólo aporta valor cuando ayuda a tomar una mejor decisión.
Cómo trabajamos
Una Due Diligence rigurosa requiere una metodología sólida. Pero la metodología, por sí sola, no aporta respuestas. Las respuestas surgen cuando la información se interpreta con experiencia, capacidad de juicio e implicación personal.
Nuestro objetivo no es entregar un informe. Es ayudar al cliente a comprender qué significan los hallazgos y cómo pueden influir en su decisión.
